domingo, 12 de enero de 2020

Soluciones para Venezuela II



Por Luis Rafael Camero Msc.

La recuperación económica de Venezuela requiere la ejecución simultánea de varias medidas económicas, las cuales inician con un reordenamiento del gasto público, esto en función de la reducción de la carga del gasto corriente y maximizar la eficiencia del gasto social. Se recomienda una reforma tributaria que reduzca o elimine según  el caso, las barreras tributarias arancelarias y paraarancelarias principalmente alimentos y bebidas, deberá iniciarse en el menor tiempo posible una reducción de las alícuotas tributarias a los diferentes sectores de la economía, disminuir la cantidad de impuestos nacionales, regionales y municipales, esto con el fin de estimular la reactivación del aparto productivo.

Para reducir el actual rechazo psicológico a la moneda nacional, se deberá iniciar junto a lo anteriormente nombrado una reconversión de la menda, la cual incluye el cambio de la denominación de la moneda, proponemos que se llame Peso venezolano, el cual entraría en circulación con una paridad cambiaria convenientemente calculado por el BCV. Esto se haría en paralelo con un programa de recuperación del parque industrial y agrícola con financiamiento público y privado apalancado con un crédito de un organismo unilateral, el cual se emplearía además para equilibrar el mercado cambiario, el cual estaría abierto a todos los operarios y administrado por el BCV bajo un sistema de bandas.

El mercado laboral seria equilibrado por un gran acuerdo nacional entre los principales sectores; Estado, sindicatos y empresas, estableciéndose un dialogo tripartito conformado por los máximos representantes de cada sector.

martes, 7 de enero de 2020

Soluciones para Venezuela


Soluciones para Venezuela.

Por Luis Rafael Camero Msc.

El espiral hiperinflacionaria que afronta Venezuela parece no tener solución, al menos en manos de la actual administración por no ser esta capaz de asumir el costo político que implica; el reconocimiento del fracaso de veinte años de políticas públicas.

La solución tiene dos caras: una sencilla y otra compleja, ambas con una característica común son radicales. El aspecto sencillo del asunto pasaría por un proceso de reconversión monetaria profunda y verdadera, la cual debe incluir un reordenamiento del gasto público, la apertura de completa del mercado cambiario administrado por el BCV a través de un sistema de bandas, todo apoyado por un importante financiamiento de algún organismo multilateral enfocado a la reconstrucción del aparato productivo nacional y a liberar la presión sobre el mercado cambiario.

El lado complejo y  que debe iniciar primero, es el cambio de los actores políticos, pues la ejecución de las políticas económicas mencionadas anteriormente no tiene viabilidad si los encargados de ejecutarla no generan confianza en la gente. Por ello se deberá iniciar de manera inmediata , en opinión de quien escribe, una reforma constitucional que elimine o al menos limite la reelección presidencial, prohíba y bloquee la participación de los miembros de las fuerzas armadas en la política y el gobierno, se garantice plenamente la propiedad privada y se vuelva a los principios de la democracia liberal 

jueves, 26 de septiembre de 2019

El surgimiento del Estado y sus funciones.

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Por Luis Rafael Camero Msc.



El Estado moderno se define como la representación jurídica de una sociedad; para el Diccionario Jurídico Español es “la forma de organización política dotada de poder soberano e independiente, que integra la población de un territorio”[1], para Cicerón “una multitud de hombres libres ligados por la comunidad del derecho y de la utilidad para un bienestar común”. De esta definición tomamos que el Estado es una construcción del hombre habitando en sociedad. Entonces surge un nuevo elemento, anterior al primero: sociedad ¿Qué da origen a las sociedades?, serán las necesidades individuales del hombre las causantes de este fenómeno.

Cuando el hombre primitivo tomo conciencia de sus naturales limitaciones para hacer frente de manera individual a su entorno, vio conveniente la asociación con otros hombres, así nacen las primeras sociedades conformadas por clanes los cuales harán frente en conjunto a los requerimientos de sobrevivencia al entorno. Dichos clanes en medida que aumentaba su tamaño lo haría su complejidad, haciendo necesaria implícitamente redefinir sus organismo o métodos de cohesión. Así la historia es testigo del surgimiento desde simple y primitivas comunas con jerarquizaciones simples, casi horizontales, a esquemas complejos de burocracia; nacerán los primeros “reinos” eligiendo en su representación estructuras verticales de mando, estas nuevas estructuras adquirirían las funciones que la sociedad vio necesario asignarles.

Existe la tendencia generalizada de pensar que las sociedades primitivas y actualmente las aborígenes habitantes de zonas remotas del planeta, son ajenas a este concepto, particularmente creo que esto no es correcto, pues pese a que dichas sociedades su organización social es simple, no están exentas del principio de Estado, solo que será tan simple que la misma tiende a ser desestimada por el hombre moderno.

La primera instancia de sociedad fue la tribu o clan, en ellas distintas familias con intereses comunes y características similares (lengua, raza, etc.) consintieron en agruparse para lograr sus objetivos, entonces de común acuerdo y bajo diferentes mecanismos cada tribu nombra su jefe, muchas veces como método de coerción se le atribuían características mágicas o divinas.  Así se puede ver hoy en día que las tribus aborígenes del Amazonas, tendrán un piache que siendo el intermediario entre los dioses y los hombres gozara del poder soberano para tomar decisiones en nombre de toda la comunidad con las consecuencias negativas o positivas que estas podrían tener.

De esta manera tenemos desde el principio de los tiempos el principio básico de formación del Estado, un ente supraindividual encarnado en la persona del gobernante, que toma decisiones de manera consultiva o no sobre un conglomerado de personas. Con el avance de las tecnologías las sociedades fueron haciéndose más complejas, pasando de manera paulatina del simple jefe tribal a mayor y más completas estructuras organizativas del poder, así cuando las tribus y clanes vieron necesarios concentrar sus esfuerzos en metas comunes se agruparon en torno a una estructura de poder a veces de manera pacífica o con violencia (como la unificación de las tribus mongolas por Gengis Kan), nacieron entonces los reinos y principados, los cuales posteriormente evolucionaran en el Estado moderno.

De esto tomamos la idea fundamental en la aceptación de tiene la sociedad y en principio la mayoría de los hombres; la conformación del poder y soberanía del Estado y el gobierno en su representación. Ser la sociedad quien le asigne al Estado sus funciones, las cuales estarán condicionadas por su propia idiosincrasia. En tal sentido las funciones del Estado en la economía estarán determinado por los objetivos que la sociedad se haya trazado en torno a la producción.

Si estos objetivos están dirigidos a producir solo para satisfacer necesidades de consumo, sin tomar en consideración de manera vital la acumulación de capitales y la productividad, fácilmente caerán en un sistema socializado de producción, donde el Estado y más específicamente el Gobierno como su encarnación personal, será el responsable de la asignación de recursos y precios convirtiéndose en un monopolista de los mercados. Si por el contrario la sociedad se enfoca en producir considerando la productividad y la acumulación de capitales; es decir la generación de riqueza, se deberá otorgar al Estado cualesquiera de las actividades que considere pertinente con la sola exención de aquellas relacionadas a la asignación de precios y recursos, es decir no permitirá el fenómeno de Estado-Empresario.

Lo anterior no quiere decir que el Estado permanecerá ajenas a las actividades que se desarrollen dentro de la economía, por el contrario, se espera participe como árbitro y agente de regulación, supervisión y control para cada una de los agentes de la economía, para que estos actúen de acuerdo a las normas y caracteres éticos que rigen las sociedades.

Así por mencionar algunos ejemplos, será deber del Estado a través de los organismos de supervisión y control del sistema financiero evitar que este sea utilizado para la legitimación de capitales provenientes de actividades criminales, también deberá supervisar y controlar los mercados de capitales y valores para impedir el empleo de métodos ajenos a la ética como lo ocurrido en Enron. De esta manera las actividades de emprendimiento de los individuos se realizarían dentro de mercados completamente transparente libre de perturbación ajenas a los mismos y dentro de canales de ética y moral.


miércoles, 4 de septiembre de 2019

El fracaso o éxito de las empresas del Estado.


Resultado de imagen para exito fracaso  El éxito que ha demostrado históricamente la iniciativa privada en la acumulación de capital y formación de riqueza, se encuentra en la utilización del deseo egoísta del hombre de incrementar su propio bienestar. Es decir, será la ambición del individuo el motor principal que impulse el éxito de la empresa privada. Aun cuando este es su fundamento principal, también es cierto que un emprendimiento privado no está exento de los riesgos del fracaso. La historia está llena de empresas fracasadas, pero bien es conocido que la malversación de las riquezas delos particulares jamás afectara el bienestar de una nación entera.
Por el contrario, en la administración de los capitales del estado por encontrarse los capitales diluida en la sociedad, los administradores pierden la ambición y el deseo de la obtención de beneficios. Como dice el refrán “lo que es de todos no es de nadie”, pues la plusvalía no incrementa la riqueza personal de los mismos, incrementa los fondos del Estado. Por otro lado, las empresas estatales se enfrentan, en la mayoría de las sociedades, a las influencias de los grupos de presión social, los cuales buscaran en mayor o menor medida obtener apoyo financiero u organizacional para sus más diversos objetivos. De esta manera estas empresas se verán envueltas en una serie de actividades ajenas a su función corporativa propiamente dicha. Estas presiones se verán incrementadas si dichos grupos de presión tienen injerencia en el electorado, dando duplicidad a las presiones, por un lado, los grupos propiamente dichos y por el otro los factores de poderes político que dependen de dichos grupos para su fines electores y partidistas.

No quiere decir esto que las iniciativas privadas se verán ajenas a este fenómeno, lo cual es estos casos bajo el lema “responsabilidad social empresarial”, desviarán parte de sus esfuerzos hacia actividades ajenas a sus objetivos corporativos, peor a diferencia de lo que ocurre con la empresa del estado las expectativas de los grupos de presión serán menores.

Paradójicamente han existido en la historia ejemplos de empresas publicas exitosas, estos son escasos pero existentes, en Venezuela antes de la era chavista y de todos sus nefatas resultados sobre la vida nacional, la administración de PDVSA, empresa estatal petrolera, fue una de ellas;  pues llego a ubicarse en los primeros lugares de ranking de las mejores empresas del mundo, con excelentes resultados para el relativo escaso tiempo desde su fundación en 1975 tras la nacionalización de la industria petrolera venezolana.

Las causas de esto son en mi opinión dos fenómenos fundamentales: en primer lugar, tenemos aquel viejo dicho del magnate Rockefeller “el segundo mejor negocio del mundo es el petróleo mal administrado”, si tomamos esto como válido, el éxito en la administración de la estatal petrolea estaría más que garantizada, con la salvedad de la conocida debacle de la administración chavista. El segundo  fenómeno  que en mi opinión tiene peso en el logro de esta exitosa experiencia, podemos encontrarla que durante los tiempos democráticos, se formado en la gerencia de PDVSA una especie de núcleo, gremio, o cofradía en los niveles altos y medios de la empresa, la cual aun cuando no colocaron en riesgos sus capitales de inversión logro de alguna manera un nivel elevado de simbiosis o empoderamiento en la misma que causado que estos vieran le éxito del negocio petrolero como garantía de su ascenso social y económico, así actuando bajo los criterios de búsqueda de sus beneficios sociales y económicos obtenidos de las elevadas remuneraciones y amplios beneficios laborales y sociales que la empresa garantizaba. De esta forma lo anterior premisa de la canalización del interés egoísta individual generaran necesariamente en el mediano o largo plazo la generación de bienestar colectivo en función de la acumulación de capital y de riqueza dentro de la sociedad.

Por Luis Rafael Camero MSc

miércoles, 28 de agosto de 2019

Del para que se produce


El principal objetivo de las empresas dentro del modelo de producción capitalista es la maximización de los beneficios de los accionistas de la empresa, para ello buscara optimizar los niveles de producción reduciendo al máximo posible los costos directos e indirectos asociados a la misma. En opinión del marxismo clásico esto se logra disminuyendo la participación del trabajo e incrementando el capital en la relación de producción, así al disminuir el trabajo la mercancía tendrá menor valor disminuyendo su precio en los mercados. De acuerdo a esta apreciación el deseo de mayores ganancias del capitalista guiara a este a su destrucción. Por otra parte, el objetivo de la producción dentro del sistema socialistas la satisfacción de las necesidades de consumo de la clase obrera y de la sociedad, por eso, al no buscar maximizar la plusvalía, disminuyendo el factor trabajo, se mantendrán las relaciones de producción al igual que el valor y los precios. Las necesidades de incremento de producción, por el crecimiento democrático de la población y los mercados, se compensará con la incorporación de nuevas unidades de producción, es decir fábricas. Basándose en este enfoque el destino que ambos modelos le asignan a la producción marcarían el colapso del capitalismo y el triunfo del socialismo. Dicho planteamiento, formulado a finales del siglo XIX ha quedado desmentido; el valor de un bien es más que el resultado de la suma de los valores agregados en su producción, es más el resultado subjetivo de su uso.

Al encontrarse el valor del bien en función de la utilidad, el objetivo de alcanzar el mayor beneficio a los accionistas, la empresa capitalista buscara la colocación de en los mercados de la mayor cantidad posible de bienes, aunque para ello tanga que maximizar los niveles de producción incorporando mayores proporciones de capital en la relación de producción. Las innovaciones tecnológicas modificaran el valor de uso de los bienes, con ello el valor se mantendrá y en algunos casos se incrementarán, reflejándose en el precio del mercado.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Socialismo y Capitalismo de Estado


El socialismo desde el punto de vista científico es un sistema económico de producción y organización social en el cual todos los factores de producción, así como las fuerzas de trabajo se encuentran en poder de la sociedad. De acuerdo al marxismo establece la propiedad colectiva social de los medios de producción desapareciendo la propiedad privada de dichos medios. Esto supondría el control por parte de los colectivos sociales organizados de la economía: de las industrias, centros de distribución y explotación de recursos. Desde un punto de vista teórico y doctrinal resulta atractivo; despojar a los avaricioso y siempre egoístas capitalistas del control de los bienes de producción. Pero desde un punto de vista pragmático y extendiendo el concepto (lo cual sucede en realidad), tenemos dos aspectos inquietantes: primero implicaría también despojar al trabajador de la propiedad sobre su fuerza de trabajo, es decir hasta ahora sistema de explotación burgués le otorga la capacidad de decidir a quien vende su trabajo, al encontrarse socializado el trabajo, es la sociedad organizada quien determina del destino de la fuerza de trabajo, el hombre pierde la libertad de lección. En segundo lugar, quien o que representa a la sociedad, elemento bastante abstracto, de acuerdo a las primeras posiciones marxistas serían los comités de trabajadores, este último como el resultado final del proceso histórico, que según su ideario y programa marcarían la transición del capitalismo al comunismo, antes necesariamente se debería transitar por la “dictadura del proletariado”, donde los obreros asalariados tenderían el control del Estado. Ahora ¿se encuentran las estructuras del Estado de los países socialistas bajo el control de los trabajadores? o ¿se encuentra bajo el control de una burocracia centralizada? Ya en 1986 Peter Binns[1], reconocido marxista argumenta que la formación en la URSS de una burguesía estatal centralizada separada de las organizaciones obreras y como el aparato represor de ese Estado suprimía los derechos elementales de disidencia y critica de la clase obrera, en América Latina alguien podría argumentar si el control del Estado Cubano por parte de Fidel Castro (de conocidos orígenes burgueses y terrateniente) como parte del control de los trabajadores sobre todo después de 40 años de gobierno.

La implementación del modelo socialista se ha intentado en casi todos los países, menos en aquel para el cual fue diseñado, Inglaterra, la Rusia semifeudal de principios del siglo XX no parecía un buen escenario para ello. Esto llevo a los líderes soviéticos a iniciar un proceso acelerado de industrialización de su economía, para ello se inició el proceso de producción orientado en el principio de la acumulación de capital, en lugar de orientarse al consumo y satisfacción de las necesidades de la sociedad, como lo demanda el programa marxista. Todo esto organizado desde el Estado, en lugar de la iniciativa privada, de esta forma Rusia paso a convertirse en una enorme fabrica bajo la dirección no de los trabajadores sino de una burocracia estatal separada del interés de la clase trabajadora.

Los países socialistas no fueron los únicos en experimentar el surgimiento de este fenómeno, en occidente en particular en los piases emergentes, la acumulación de recursos financieros por los elevados precios de las materias primas luego de la posguerra, facilito el capital necesario para la industrialización de estos países, con la inspiración del éxito de las políticas keynesianas y los auspicios de la CEPAL, de fuerte corriente izquierdista, se inició un proceso acelerado de industrialización, pero a diferencia de lo sucedido en Inglaterra, este no fue emprendido por inversores individuales o corporativos privados con el objetivo de acumular capital, sino fue llevado a cabo por el Estado. Esto se llevó a cabo con gran entusiasmo, pues la idea inicial era que una vez se hubiera consolidado estas serían traspasadas al sector privado. Esto último nunca ocurrió convirtiéndose estas empresas en barriles sin fondo para los fondos públicos, en virtud de la conocida ineficiencia del Estado en la administración de empresas.

Así los países occidentales emergentes imitaban el ejemplo soviético del Estado capitalista, solo que a diferencia del bloque soviético donde el control de producción por parte del Estado era parte del control social de la clase política, aquí se trataba de frenar la acumulación de capital por parte de la iniciativa privada, en particular de los nacionales, para evitar la formación de una burguesía solidad que pudiera participar de manera activa en la organización política de la sociedad. Ello explicaría el hecho que las ventas a compañías extranjeras de la mayor parte de las empresas estatales durante los procesos de privatización de los años 90.

En el caso particular de Venezuela, el proceso de industrialización fue iniciado bajo el régimen dictatorial de Pérez Jiménez, este con la afluencia de las inversiones petroleras y el aumento del gasto fiscal originados por los impuestos a la industria petrolera, que hasta entonces operaba con inversiones de transnacionales, el ingreso per cápita paso de Bs. 3.592 a Bs. 4.880 de 1950 a 1957 ya la tasa de inversión paso de 24% a 30% para el mismo periodo. En 1950 se crea la CANTV (C.A. de Teléfonos de Venezuela) y la Corporación Nacional de Hoteles y Turismo, entre muchas otras empresa que incluyeron diversas áreas de la economía venezolana, se pensó que el Estado debía asumir este riesgo por la falta de capitales del sector privado para realizar estas inversiones de riesgo, se pensó que una vez las empresa estuvieran maduras el sector privado podría asumirlas, pero eso no fue así, en Venezuela el sector empresarial estatal se acostumbró a tener pérdidas permanentes y a que las mismas fueran financiadas por el fisco nacional, incluso con endeudamiento externo. Sumado a ello la política de sustitución de importaciones planteada por la CEPAL, quien defendían que la diferencia entre los países ricos y los pobres era causada por la desigualdad de los términos de intercambio. A partir de 1958 se puso en marcha esta política, mediante el decreto “compre venezolano” que determinaba que, si un producto tenía el 25% del valor agregado, se debía preferir en sus compras por los despachos oficiales en lugar del importado. La política de sustitución de importaciones trajo consigo el alza de los impuestos aduaneros y la creación de barreras a las importaciones, de toda índole incluyendo las licencias especiales de importación. No obstante, los bienes de capital e insumos estaban libres de aranceles y valores de importación, sumado a una política de financiamiento del sector industrial a tasas y plazos preferencias con respecto al mercado.

Desde el punto de vista del bienestar económico el consumidor venezolano tenía un producto de un precio superior a los mercados internacionales pero muchas veces de calidad inferior. En términos de reducción de las importaciones de bienes terminados estas fueron sorprendentes pues paso de Bs. 2.532 millones en 1958 a Bs. 1.427 millones en 1968.  Pero en términos de acumulación de capital fue un fracaso, pues al mantener los bienes de capital y productos intermedios de uso industrial libres de aranceles, no estimulo la formación de capital fijo, también llamada acumulación de capital, en el mercado local, favoreciéndolo en los mercados internaciones. Desde el punto de vista social dio como resultado la migración de una masa campesina a las ciudades sedes de los centros industriales, donde al no tener la calificación técnica requerida pasaron a formar los cordones de miseria de las principales ciudades del país, dependiendo de un cargo en la administración pública a como diera lugar, de ahí que a raíz del populismo criollo pasaron a engrosar las exagerados nóminas de los institutos públicos.

La llegada la revolución bolivariana no significo un cambio a mejor de esta situación, por el contrario, las escasas empresas industrial de capital privado fueron expropiadas o cerraron ante la reducción de los mercados antes las restricciones a los mercados internacionales por las férreas restricciones y controles de divisas que la fecha de escribir esto tiene 16 años de rigor. Las empresas estadales y las de reciente expropiación no pasaron al control de las masas trabajadores, por el contrario, son objeto del fuerte control por parte de una larga lista de ministerios públicos e institutos que regulan su actividad, la cual en virtud de su ineficiencia se ha reducido su producción en más del 80% de su capacidad instalada.

En resumen, podemos concluir que el manejo de la industria y la economía en general dentro de los países socialistas en nada se diferencia del capitalismo de estado implementado en los países occidentales emergentes capitalista, solo las etiquetas y el markenting marxista dieron la diferencia.  


[1] Marxisn and the Modern World, marzo 1986

domingo, 18 de agosto de 2019

Sobre el valor de un bien.



De acuerdo a las opiniones de los clásicos, el valor de un producto era independiente de los factores de mercado, los precios podrían fluctuar, pero el valor era constante pues según Smith el trabajo era la medida del valor. Marx continua con esta base de criterio sosteniendo que solo existe el valor de uso o utilidad y el valor de cambio, este último lo abrevia como “valor”. Este valor lo determina el tiempo socialmente necesario para producir el bien, considerando las condiciones normales de producción y la especialización de trabajo, este incluye tanto el trabajo directo como el incorporado en forma de maquinaria y materias primas. Tanto para las escuelas clásicas como los marxistas el precio se deriva del valor siendo posible que este tenga variaciones en torno a él. Así por ejemplo Marx distinguen entre cantidad de trabajo necesario para producir el bien y el tiempo de trabajo, de donde afirma que el capitalista pagara un salario de subsistencia al trabajador por su “tiempo de trabajo” maximizando la cantidad de bienes que produce, incorporando capital, los cuales al estar “valorizado” en una cantidad fija de trabajo los excedentes serán sus ganancias o “plusvalía”.

Para la escuela de austriaca, llamada también escuela marginalista de Friedrich Von Wieser, el valor tiene un carácter subjetivo formado de la utilidad que se le ha conferido, en especial la utilidad marginal. Para los neoclásicos, el valor de un bien tendrá un carácter subjetivo medible por los sujetos asociados al objeto; es decir un bien tendrá el valor que aquellos que intervienen en su producción y consumo le asignen. De esta forma cualquier factor ajeno a estos causaría una distorsión del valor del mismo.  Si aceptamos que el precio es la representación monetaria del valor del mismo serán los agentes del mercado los encargados de asignarle valor al mismo.